Meditación, cómo decir adiós al estrés laboral.

Actualizado: 23 de sep de 2019


El estrés relacionado con el trabajo es actualmente reconocido como problema global que afecta a todos los países, todas las profesiones y todos los trabajadores.

Por todo el mundo, muchos trabajadores se enfrentan cada día a gran presión por tener que cumplir con las exigencias de la vida laboral moderna. Las comunicaciones se han vuelto instantáneas y los niveles de competitividad son altísimos a nivel global. Las líneas que separan el trabajo y la vida privada son cada vez más difíciles de identificar. Si no sabemos cómo manejar esto, nos podemos encontrar con graves consecuencias para la salud mental y el bienestar del trabajador.


Esta tendencia presenta diversos riesgos que generan grandes cantidades de estrés:

  • Exceso de información.

  • Aumento de la competitividad.

  • Mayores expectativas sobre el rendimiento.

  • Mayores exigencias de movilidad y flexibilidad.

  • Estar siempre disponible debido a la tecnología.

  • Lugares de trabajo cada vez más estresantes.


La meditación ha demostrado ser util en todos estos casos, ayudando a las personas a desenvolverse mejor en situaciones de estrés. Numerosas investigaciones científicas y publicaciones están demostrando que la meditación es terapéutica. De hecho, las palabras meditación y medicina comparten la misma raíz. La meditación es terapeútica básicamente porque nos relaja, nos lleva a un estado en el que el cuerpo es capaz de regenerarse de forma natural.


La meditación ayuda a solucionar problemas como el insomnio.

También se ha demostrado científicamente como durante la práctica de la meditación el cerebro llega a cambiar la frecuencia de ondas, pasando a emitir ondas Alpha y Theta. Estas ondas provocan estados de alegría, felicidad y bienestar. En concreto el estado de ondas Theta permite acceder a un libre flujo de ideas, lo cual puede aportar soluciones, ideas nuevas o nuevos puntos de vista, un estado especialmente creativo y productivo.


Los cambios fisiológicos comienzan desde el minuto uno de la práctica de la meditación, y se ha demostrado que, además de ser la herramienta más eficaz para combatir el estrés, también ayuda con otros problemas como el insomnio o la hipertensión.


El único problema es que, a menudo, los entornos de trabajo y hogar no permiten un tiempo y espacio de tranquilidad, tan necesario para poder meditar. Sin embargo, en los últimos años estamos asistiendo a un fuerte incremento de su integración en el ámbito empresarial. Como veíamos antes, el lugar de trabajo es una fuente importante de riesgos psicosociales y al mismo tiempo es el lugar idóneo para tratarlos y proteger la salud y el bienestar de los trabajadores. Además está más que demostrado que la mejora del individuo (mental, física y emocional) repercute de forma beneficiosa en la empresa.


La práctica de la meditación de los trabajadores se manifiesta en los siguientes beneficios para las empresas:

  1. Reducción del absentismo laboral. Los problemas de estrés, agotamiento mental o ansiedad disminuyen, y aumenta la capacidad de trabajar bajo presión.

  2. Aumento de la eficacia y mejora en la creatividad. La meditación favorece la aparición de procesos internos que permiten al individuo desarrollar su potencial creativo.

  3. Solución de conflictos, al ayudar a procesar la información de forma óptima, el trabajador puede elegir qué respuesta dar ante un acontecimiento externo, en lugar de reaccionar impulsivamente.

  4. Mejora del trabajo en equipo. Se desarrolla la auto confianza y la auto estima, así como la consideración del trabajo propio y el de los demás, como un valor en sí mismo.



Existen diferentes formas de meditar, así como técnicas de meditación para lograr iniciarse en esta práctica. Lo más recomendable es empezar a trabajar con movimientos corporales que van disolviendo las cargas y las emociones retenidas en diferentes partes del cuerpo. Para ello utilizamos varias herramientas básicas, gratuitas y que nos acompañan desde el mismo día de nuestro nacimiento: la respiración, la observación y la aceptación.


Participar en una clase grupal mejora las posibilidades de éxito al proporcionar una comunidad de apoyo. Lo ideal es seguir un programa de una o dos clases semanales de aproximadamente 1,5 horas cada una. En cada sesión se repasa todo lo visto en las clases anteriores y se comparten experiencias. Se podrán establecer grupos de un máximo de 25 trabajadores, siendo lo más óptimo grupos de 15 participantes. También existen programas de uno o varios días de convivencia en un entorno de meditación, esta es una experiencia muy valorada tanto por trabajadores como empresas y es altamente recomendable para equipos de alto rendimiento.


Una vez que las personas comienzan a practicar meditación, son capaces de reaccionar a situaciones habituales en el entorno laboral de forma muy distinta a como lo hacían en el pasado.




INSTITUTO LEELA PARA EL CRECIMIENTO PERSONAL Y CORPORATIVO

 

 

Paseo de las Perdices, 73.

 

28707 Urb. Ciudalcampo.

Madrid

0034 622 631 807

  • LinkedIn
  • Instagram - White Circle
  • Facebook - White Circle